La familia disfuncional; germen de la descomposición social en Venezuela

Siglo XXI y la familia venezolana es muy diferente al resto de las occidentales. No es precisamente en éste siglo en que se establecen las distorsiones que componen el núcleo familiar venezolano, desde el pasado ya estaban instaladas las bases sociales, económicas y políticas que influyen en la construcción de una sociedad sana.

Una familia nuclear o tradicional está conformada por el padre, la madre y los hijos, es la estructura habitual en Occidente, una familia extendida es aquella donde hijos o hermanos y sus esposas o esposos; sus retoños comparten en el mismo hogar de sus padres. Investigaciones sociológicas han demostrado que en la mayoría poblacional prevalecen estructuras familiares atípicas, donde la estabilidad de parejas es casi inexistente, esta inestabilidad es observable después del embarazo y parto, porque la estructura familiar se disuelve, desaparece, subsecuentemente debido a que es muy frecuente observar que el hombre tenga múltiples parejas y varias familias pero en ninguna se establece.

No existe la figura paterna para la crianza y la madre se torna en pilar de la vida familiar

Es allí donde se define que la sociedad venezolana es matricentrada, es decir; un modelo en que ante la ausencia del padre la madre maneja y manipula las emociones de sus hijos. En conclusión, la familia común venezolana matricentrada es un fracaso social y sus consecuencias en la parición de conductas sociales desviadas como el crimen, el hombre mantendrá siempre una relación de dependencia de la madre y las hijas imitaran la conducta de la madre, se emanciparan temprano y repetirán el ciclo.

En la mayor parte de las familias venezolanas el rol del padre se limita a ser el proveedor de ingresos económicos, alimentos, vestido, educación, distracción.

El venezolano siente un gran vinculo emocional y afectivo con la madre, su conducta antisocial la justifica el mismo individuo en nombre de su madre, y ésta justifica al hijo bajo un fenómeno psicológico típico de la negación. No existe en Venezuela una sociedad Matriarcal, una sociedad tal privilegia en todos los ámbitos de poder a la mujer, la sociedad es matricentrada pero el poder es del hombre, nuestra sociedad es Patriarcal.

Como ente central de la sociedad, la madre no renuncia al único privilegio que tiene: el control emocional del venezolano, es así que no le importa el amor de su esposo, sólo el de su hijo, ella promueve el machismo y la promiscuidad en su hijo como mecanismo vengativo para que éste promueva en otras mujeres la experiencia que ella pasó, y mientras más hijos tenga por doquier más feliz le hará sentir su prodigo hijo.

Estadísticamente, 80% de las clases populares son matricentrales, esto lamentablemente es una de las causas de la pobreza y la delincuencia, circulo vicioso difícil de salir. Más allá de aquel Ministerio de la Familia, se necesitan cambios estructurales en el ámbito político, social, económico y educativo. No con lisonjas se resuelve grave problema y la relación matricentralismo, pobreza y delincuencia prevalecerá aún por encima de cualquier programa que intente eliminar dichos males con métodos de control social policial.

Argumentaba Aristóteles en la Política que el Estado antecede a la familia, cuando el Estado se percate que la miseria es la madre de todos los males, quizás entienda y resuelva un grave problema social de la Venezuela actual y la venidera, si no las destrucción y descomposición moral seguirá creciendo exponencialmente al punto de extinguirnos como una sociedad sin altos estándares de calidad de vida y seres humanos con formación humanística. Respeto y convivencia, eso lo deseamos todos.

Rodolfo De Bari

Médico Forense adscrito al Senamecf/ Cicpc Guanare. Ex director de la Unidad Ipasme Guanare y ex Médico Jefe de transnacionales petroleras como Western Atlas, Halliburton, Suelopetrol. Profesor ad honorem de Medicina Forense. Humanista, racionalista y libre pensador

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